Cuidar bien tus guantes de arquero no es solo cosa de “juiciosos”, es una estrategia clave para rendir mejor en la cancha y evitar estar comprando guantes cada rato. Si sos de los que entrena duro, ataja en partidos intensos o simplemente no quiere que sus guantes se vuelvan una lija en dos semanas, esta guía es para vos.
Aquí respondemos las preguntas más comunes que se hacen los arqueros en Colombia sobre cómo lavar, secar, guardar y sacarle el jugo a sus guantes. Todo explicado con tips sencillos pero que hacen la diferencia, ya sea que juegues en cancha sintética, de tierra, o estés empezando en el arco.
¿Cómo puedo hacer que mis guantes de arquero duren más?
La clave está en el cuidado diario. Enjuagarlos después de cada uso, secarlos al aire sin exponerlos al sol ni al calor directo, y guardarlos correctamente puede duplicar su vida útil. Además, rotar entre dos pares (uno para entreno y otro para partidos) evita que se desgasten tan rápido.
¿Se deben mojar los guantes de arquero antes de usarlos?
Sí. Es recomendable mantener las palmas ligeramente húmedas durante el juego. Esto mejora el agarre y evita que el látex se reseque o se agriete. Un simple chorrito de agua antes de empezar el partido hace una gran diferencia en el rendimiento y la durabilidad.
¿Cómo se lavan los guantes de arquero?
Enjuágalos con agua tibia justo después de usarlos. No uses jabón ni cepillos. Solo masajeá suavemente el látex para quitar la suciedad. Nunca los estrujes con fuerza ni los metas en la lavadora. Al finalizar, exprimí el exceso de agua con cuidado y déjalos secar naturalmente.
¿Qué tipo de látex debo usar según mi cancha?
Para canchas sintéticas o con mucha fricción, lo mejor es usar guantes con látex duradero como Giga Grip o Contact. Si jugás de vez en cuando o en partidos recreativos, podés usar látex más económico como el Super Soft, aunque se desgasta más rápido.
¿Cuál es la mejor forma de secar los guantes?
Secalos al aire en un lugar fresco, lejos del sol y del calor. Nunca uses secadora, radiadores ni planchas. Si tenés afán, meteles una toalla seca por dentro para absorber la humedad y acelerar el proceso sin dañar el látex.
¿Es malo usar el mismo par de guantes para todo?
Sí. Usar el mismo par para entrenar y jugar acelera su desgaste. Lo ideal es tener dos pares: uno para prácticas y otro para partidos. Así mantenés siempre un par en buen estado y evitás quedarte sin guantes si uno se rompe o no se ha secado.
¿Cómo debo guardar mis guantes?
Asegúrate de que estén completamente secos antes de guardarlos. No los guardes con las palmas juntas, ya que el látex puede pegarse. Lo mejor es guardarlos en una bolsa transpirable y con las palmas separadas. Si se pegan, podés soltarlos con agua tibia.
¿Con qué frecuencia debo revisar mis guantes?
Revisalos al menos una vez por semana si entrenás seguido. Fijate en costuras sueltas, zonas desgastadas o grietas en el látex. Detectar daños a tiempo te puede ahorrar la compra de un par nuevo antes de lo necesario.
¿Vale la pena usar productos especializados para guantes?
Sí. Existen limpiadores y reactivadores de látex que ayudan a mantener el agarre y prolongan la vida útil de tus guantes. No son obligatorios, pero si jugás con frecuencia o en condiciones exigentes, son una buena inversión.
¿La técnica de juego también afecta la duración de los guantes?
Claro que sí. Si cada vez que volás raspás el piso con la palma, el látex se va a desgastar rapidísimo. Aprender a caer con una mano sobre el balón y otra detrás, y pararte del piso usando los puños en lugar de las palmas, ayuda a conservar los guantes por más tiempo.